La nueva familia Galaxy S26 (S26, S26+ y Galaxy S26 Ultra) llega con el foco puesto en reducir pasos en tareas cotidianas gracias a Galaxy AI, apoyada por mejoras de hardware, cámara y un refuerzo explícito de la privacidad.

IA en primer plano, hardware en segundo: la apuesta de Samsung para 2026
Samsung describe el Galaxy S26 como su tercera generación de “teléfonos con IA”, con funciones que trabajan en segundo plano para gestionar acciones complejas (desde organizar planes hasta proponer contenido para compartir) sin obligar a navegar entre menús o aplicaciones.
En el apartado técnico, el Ultra incorpora un procesador móvil personalizado, el Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, con subidas anunciadas en CPU, GPU y NPU orientadas a mantener una experiencia fluida en multitarea, edición y juegos. La marca añade una cámara de vapor rediseñada y ajustes térmicos para sostener el rendimiento en sesiones largas.

La batería del Ultra se mantiene en 5.000 mAh y llega con “Super Fast Charging 3.0”, con una cifra de referencia: hasta un 75% en 30 minutos con cargador de 60 W (vendido aparte). En el S26 y S26+ la carga rápida queda ligada a adaptadores de 25 W y 45 W respectivamente, con porcentajes distintos en el mismo margen de tiempo.
El bloque de pantalla es otro de los titulares: el S26 Ultra estrena una “Pantalla de Privacidad” integrada que, según Samsung, limita la visibilidad lateral sin recurrir a láminas adhesivas. La función se puede activar por escenarios (desbloqueo, apps concretas) y ajustar por niveles, con modos parciales para notificaciones o un perfil más restrictivo.

En fotografía, Samsung mantiene el discurso de “cámara líder” y enfatiza aperturas más amplias para mejorar capturas en baja luz, junto a un refuerzo del modo Nightography en vídeo. También añade Superestable con opción de bloqueo horizontal y compatibilidad con el códec APV orientado a flujos de trabajo de edición más exigentes.
La edición es una de las áreas donde más empuja la IA: el asistente de fotos permite cambios por texto (ajustes de escena, añadir elementos o reconstruir partes) y “Estudio creativo” agrupa la generación de recursos como stickers, invitaciones o fondos. Samsung subraya que algunas funciones requieren conexión y cuenta Samsung, y que las imágenes generadas pueden incluir marca de agua.

En productividad, el sistema insiste en sugerencias contextuales: Now Nudge propone acciones como seleccionar fotos para enviar cuando detecta una petición, y Now Brief muestra recordatorios en función de eventos y actividad. En búsqueda, Circle to Search mejora el reconocimiento de múltiples objetos en una imagen para explorar varios elementos de una sola vez.
Bixby vuelve como agente conversacional en el dispositivo y la serie integra otros agentes, citando Gemini y Perplexity, con promesas de tareas encadenadas entre apps en pocos pasos. El planteamiento es claro: que la IA en el móvil sea más “agéntica”, más autónoma, y menos dependiente de instrucciones precisas.

En seguridad, la compañía agrupa capas: Samsung Knox, cifrado por aplicación, Knox Vault para aislar datos sensibles y la expansión de criptografía post-cuántica a procesos críticos. También aparecen funciones prácticas como filtro de llamadas con resúmenes, alertas ante accesos sensibles y un “álbum privado” dentro de Galería.
Para las personas que estén valorando compra, la clave es elegir por uso. El Galaxy S26 Ultra apunta a usuarios que priorizan cámara, pantalla y potencia sostenida; el S26+ busca equilibrio con panel mayor; el S26 mantiene un formato más compacto. En todos los casos, conviene prever presupuesto para cargador compatible, funda y protector, además de accesorios como auriculares (Samsung menciona los Galaxy Buds4 como extensión de la experiencia).
Samsung fija la precompra desde el 25 de febrero, con colores compartidos (Cobalt Violet, White, Black y Sky Blue) y dos tonos exclusivos en Samsung.com. La compañía ofrece Samsung Care+ como cobertura adicional en mercados europeos seleccionados, con condiciones variables por país.